sábado, 13 de febrero de 2016

Un rincón nuevo…


- Disculpe, Señor. Soy novato. Traigo estos sentimientos, son nuevos para mi y no sé dónde archivarlos.

- Aha, yo llevo en este almacén bastante tiempo, así que encantado de poder ayudarle. A ver, ¿Qué traes ahí?

- Pues mire, es esta carpeta marrón. Básicamente es toda alegría pero en uno de los renglones de este escrito, se instala una tristeza tan profunda, que todo lo empaña, y ya claro, me hace dudar si esto va en la estantería positiva, porque la verdad es que si no fuera por él, todo lo demás es de una alegría tan inmensa  que  da pena que este renglón estropee todo el escrito.

-Pues borrémoslo.

- pero ¿hombre, eso, no está bien, no?

- si prácticamente está todo claro, no se notará. A ver, lee como quedaría.

“ y una inmesa alegría recorrió todo mi cuerpo tras ver de nuevo la luz, después de tanta …., sin esos días tan … no hubiera podido apreciar aquella felicidad inmensa”
Pues no se entiende nada, porque al parecer el motivo de tal alegría fue precisamente el haber pasado por una profunda  tristeza, y  no se entienden separadas.

-No, no lo borres, no te preocupes por el sitio donde colocarlos. A veces hay que crear nuevos estantes. Creo que  somos un poco vagos en esto y preferimos meter sentimientos nuevos en estantes viejos, aunque tengamos que borrarles aquello que precisamente los hace tan especiales, merecedores de un rincón nuevo en el alma.

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